Aldea del Rey y su entorno natural a través del diario de mis paseos fotográficos. Naturaleza, pero también cultura, historia, tradiciones de este bello pueblo del Campo de Calatrava.
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sábado, 8 de julio de 2017

La "selva" manchega

No es ni "selva", ni propiamente manchega, pero podría ser confundida con lo primero y la zona es llamada por muchos por lo segundo. Por que desde luego hay muchas zonas de Ciudad Real a las que, aun llamándolas La Mancha, incluso quizá siéndolo, poco tienen de la imagen que se suele asociar con La Mancha. Es decir, llanuras eternas y en verano resecas, cubiertas de vid o cereal. Y esta que pondré a continuación es una de ella, que además, tampoco muchos asociarán con el Campo de Calatrava en el que se encuentra. Es un paraje en el monte de la Atalaya de Calzada de Calatrava, cualquiera que haya pasado por el centro-sur de la provincia seguro que habrá visto su imponente silueta, llamado, si no estoy equivocado "la parrilla".

Se trata de una oscura y espesa garganta serrana que vierte al cercano río Fresnedas, en donde, a lo largo de alrededor de medio kilómetro lineal, vegetación natural y otra naturalizada, proveniente de antiguas plantaciones, han formado poco menos que una autentica selva, siendo la humedad y el verde los protagonistas. La humedad le viene, no solo de las seguro relativamente elevadas precipitaciones que se recogen en las faldas de estas altas sierras, si no también por las surgencias de agua, no en el propio fondo del barranco, como sería lo más normal, si no un poco en la falda. No estoy seguro, pero creo que estos manantiales están asociados al vulcanismo de la sierra, no en vano la atalaya en sí misma es un volcán, con varios cráteres. Y así lo creo por que, no lejos, en esta sierra, hay fuentes ferruginosas en laderas, típicas de zonas volcánicas, caso de la llamada "fuente de la Hoz" y también por que en el fondo del barranco o las zonas por donde corre el agua, hay depositado un barro rojizo, propio de fuentes ferruginosas.

En cuanto al verde, como digo, en esta zona se debieron plantar, décadas ha, diversas especies forestales y frutales. Hay pinos de varias especies, olmos, álamos blancos, sauces, falsos plátanos, perales, higueras, algún manzano me ha parecido ver, y, lo más llamativo, algunos ejemplares del exigente castaño. Hoy todas esas arboledas se han asilvestrado, se han mezclado con encinas, quejigos, enebros, zarzamoras,  cornicabras, ruscos, rosales silvestres, espinos albares y otros matorrales tipicamente mediterráneos. Así, lo que en un principio seguramente debería parecer un pequeño jardín del edén, hoy es poco menos que una infernal e intransitable selva.

Pero vamos a las fotos. Cuando uno deja el coche, no se espera lo que se va a encontrar unos cientos de metros más arriba. Aquí el paisaje es de pastos y matorral, reseco en esta zona, a excepción de los no lejanos sotos del río Fresnedas.




Elegimos el barranco adecuado, hay varios, y comenzamos a subir. No he visto ninguna indicación de propiedad particular, aunque supongo que lo es, ni prohibido el paso, ni alambrada. Lo primero que nos va anunciando lo que encontraremos son unos grandes eucaliptos, aunque se ve que son rebrotes de otros aun más grandes que fueron podados a ras de suelo o talados:


Poco a poco el barranco se va espesando, formado especialmente por álamos blancos y olmos, más de los segundos en esta parte, entre otras especies como las que cité al principio. Donde el barranco acaba en ladera más suavizada, nos encontramos incluso olivos de plantaciones abandonadas.





Es difícil apreciarlo en esas fotos, pero muchos de esos álamos, los mas viejos (quizá los inicialmente plantados, la mayoría son reproducidos), son enormes.

Y ya nos metemos en el meollo de la cuestión. En el fondo del barranco, no en el propio cauce, que es casi imposible, luego se verá alguna foto, si no unos metros por encima, en la ladera que mira al norte. La que mira al sur es casi vertical. Aquí uno lo que espera ver, es poco menos que saltar monos entre las copas de olmos y álamos en el dosel arbóreo, y zarzas (muchas zarzas), perales silvestres o asilvestrados, espinos albares o rosales silvestres en el arbustivo o arborescente. Todo muy... "afable" de andar jeje. Sobre todo tambien por que de una antigua senda o camino, no quedan mas que unos pocos tramos no comidos por la vegetación:







Este es el fondo del barranco, con agua, al que, si quieres acceder, te tendrás que pelear con quienes casi siempre llevan las de ganar. Las murallas de zarzas:


Hablemos pues de agua. Hay varios manantiales o surgencias, uno de ello que fue transformado en un pequeño aljibe, hoy totalmente abandonado y comido por la vegetación. Se trata de manantiales permanentes o prácticamente permanentes, he estado varias veces, incluso a final de verano, y siempre tenían agua.


Aquí se aprecia ese barro rojizo, que indica las posibles propiedades ferruginosas del agua. Yo desde luego, no me atrevía a probarlas jeje:



Siempre es un gusto ver correr y caer agua mansamente en medio del asador verano. Auténticos oasis para flora y fauna:



No lejos del lugar de esas fotos, te encuentras algún que otro ejemplar de castaño. Como todos o casi todos los castaños que te puedas encontrar en la provincia, provenientes de plantaciones más o menos remotas. Quien lo iba a decir, castaños en "La Mancha"....



Conforme vas subiendo, te vas adentrando en la sierra, los arboles naturalizados van dejando paso a los naturales. Encinas y quejigos, más de los segundos aquí. Se forma un curiosísimo bosque "mixto" de las más variopintas especies: olmos, álamos, pinos, encinas, quejigos, enebros, algun olivo de alguna antigua plantación o traido por aves, etc.:



Y para la despedida, dejo al rey del lugar. Un enormísimo, por mal que esté dicho pero esa es la palabra jeje, piñonero. No es nada fácil hacerse una idea real de su tamaño en fotos, ni me cabía en ninguna, pero medirá varias decenas de metros de alto y un metro o más de grosor en la base. En una de las fotos he puesto un telefonillo para intentar comparar:





Una maravilla que conjuga lo natural y lo naturalizado. Si alguien va, que se acuerde de respetar el lugar, por su valor en sí mismo y por que tendrá propietarios...


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