Aldea del Rey y su entorno natural a través del diario de mis paseos fotográficos. Naturaleza, pero también cultura, historia, tradiciones de este bello pueblo del Campo de Calatrava.
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miércoles, 15 de marzo de 2017

De la Mojina al Alacranejo: historia y naturaleza en la Sierra de Calatrava.

El extremo sur de la Sierra de Calatrava, entre los términos municipales de Aldea del Rey y Villanueva de San Carlos, está formado por una alineación que casi podemos llamar ya montañosa, con alturas superiores a los 1000 msnm y desniveles de unos 500 m, que constituye uno de los paisajes más rotundos y atractivos de toda esta sierra. Sus impresionantes farallones rocosos constituidos por durísimas, pero aun así retorcidas, cuarcitas armoricanas, sobresalen no solo en las cumbres, como es lo habitual en otras sierras silíceas del ordovícico de la zona, si no en las medias faldas, dando un carácter propio a esta porción de la sierra, muy llamativo.

Y es que las cumbres de la Mojina o Ensancha, el Despeñero, la Obra y el cerro donde se asienta el Castillo de Calatrava, el Alacranejo, han atraído no solo miradas como la mía, si no la de mucha otra gente, durante muchos siglos, habida cuenta de los abundantes restos históricos y prehistóricos que hay en la zona. Desde la edad del bronce, con poblados en altura y pinturas rupestres, pasando, evidentemente, por el Castillo de Calatrava la Nueva (precedido seguramente por otras fortalezas), hasta avanzada la edad moderna, que hubo un pequeño núcleo de población estable en la parte baja de uno de estos montes.

Ahora mismo la zona, merced a las abundantes lluvias que se están produciendo, está cubierta de un intenso verdor que hacer resaltar aún más el paisaje. Verdor de cultivos cerealistas y olivares en los pies de monte, mientras que en las laderas, son de exposición sur, dominan especies termófilas y perennes como los acebuches y lentiscos en las zonas bajas, que van siendo sustituidas por encinares y jarales al ganar altura y que se enriquecen con árboles y arbustos más exigentes ya más cerca de las cumbres, como madroños, cornicabras o incluso quejigos, allí donde la roca permite un suelo mínimamente profundo. Desgraciadamente, esta vegetación se ha visto sometida a bastante presión ganadera (ovejas, cabras e incluso vacas) o cinegética (ciervos), con lo que no tiene la espesura que en condiciones normales tendría.

Pero me dejo de palabras, que las imágenes valen más que ellas….










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