Eso dicen que decían los antiguos romanos para mostrar asombro o incredulidad. Y no incredulidad, pero si cierto asombro tuve ayer, a poco de anochecer, al dirigir mi cámara hacia una en apariencia brillante estrella, que no era tal, si no el planeta Júpiter, con parte de su guardia pretoriana de satélites. ¡ Por Júpiter, lo que aumentan los nuevos y buenos teleobjetivos !, pensé al ver los resultados en la pantalla del ordenador. Esto es lo que hay:

Desde luego, esto no deja de ser una cámara de fotos y un teleobjetivo de 12 aumentos (o como se diría en argot técnico, de 600mm de distancia focal), pero el planeta y los satélites son plenamente reconocibles, como podéis comprobar comparando con esta imagen tomada con un verdadero telescopio:

Como curiosidad, no está mal….
1 comentarios. Publicar un nuevo comentario:
QUÉ PRECIOSIDAD!!!!!!!
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