La berrea del ciervo ya casi está aquí. Las tormentas de la semana pasada, el acortamiento de los días, el propio reloj biológico de los animales, han dado la alarma de aviso. El mayor espectáculo de nuestras sierras está a punto de comenzar.
De este acontecimiento están exentos los ciervos más jóvenes, los que apenas tienen un año, nacieron la primavera o verano pasados. Pronto participarán.

Pero sus congéneres adultos, los grandes machos de ciervo, ya se han despojado de las “correas”, esa piel que protege y alimenta la cornamenta, ya dispuesta a ser la protagonista, junto a los profundos bramidos, del celo.
Pero de momento, el sultán descansa antes de la pelea:

O al menos lo hace, mientras no descubra ninguna presencia ajena:

Aun no ha comenzado la berrea, algún bramido aislado se puede escuchar, pero todo indica que en pocos días, las sierras retumbarán con el sonido de machos como este.
1 comentarios. Publicar un nuevo comentario:
Yo vivo en la Patagonia Argentina y me hacen recordar a sus paisajes. Aquí tenemos también algunas reservas y unas montañas, lagos impresionantes. Siempre viví en la ciudad de Buenos Aires, pero ahora trabajo en unos hoteles en Bariloche y no lo cambio por nada del mundo.
Publicar un comentario en la entrada