Aldea del Rey y su entorno natural a través del diario de mis paseos fotográficos. Naturaleza, pero también cultura, historia, tradiciones de este bello pueblo del Campo de Calatrava.
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martes, 6 de noviembre de 2018

La inédita nevada del pasado octubre en la Sierra de Calatrava

Si en la última entrada del blog hablaba de como el otoño hacía acto de presencia por la zona, el pasado 28 de octubre, el invierno dio su primer coletazo en el entorno de Aldea del Rey. Y crudamente. En realidad por bastantes lugares de la provincia de Ciudad Real, si bien fue especialmente notable en la Sierra de Calatrava aldeana. En la cercana estación meteorológica oficial de Ciudad Real no hay constancia, desde que se tienen datos (inicios del S. XX), de que se haya producido una nevada en alturas "normales" en un octubre. Algo que merece ser recordado. Así que vamos a ello.

Amaneció cubierto y lloviendo en Aldea del Rey, pero a poco de entrar la mañana, se produjo un desplome de temperaturas. No muy acusado, pero sí lo suficiente para que el agua se transformase en nieve. Empezando por la Sierra:


Y alcanzando con menor intensidad y duración al mismo pueblo, a las excepcionales alturas, en un mes de octubre, de unos 650 msnm. No llegó a cuajar por aquí pero la estampa fue muy llamativa.


Sin embargo, y aunque la densa nubosidad y las precipitaciones apenas dejaban ver nada, la nieve si que se distinguía en la Sierra de Calatrava:



Pues allí que fuimos. Había una cubierta continua del blanco elemento a partir de unos 750 metros.




La posición y altitud de la Sierra de Calatrava la hace ideal para recoger muy bien estas nevadas. Así, a pesar de que la nieve venía del norte y este, en otras sierras en esa dirección, apenas había nieve comparativamente:



Conforme se asciende, la nieve va ganando en espesor:









Hasta que llegamos a unos 850 metros, y algo más hacia arriba, en que todo era un manto blanco. Habría unos 8cms de nieve. No es un "nevadón", pero resulta excepcional teniendo en cuenta que la temperatura siempre estuvo sobre 0º en las alturas en las que yo me moví, lo que hacía que solo se acumuló gracias a la intensidad con que cayó. Pero una vez dejo de precipitar, la nieve se derretía a ojos vista.







Hacia el norte y este y a los pies de la Sierra de Calatrava, nada de nieve:



Mirando al interior de la sierra, un "paquetito" majo. Como digo, considerando que para cuando yo llegué, ya se estaba derritiendo bastante y considerando también que no pasé de unos 900 metros de altitud, no me aproximé a las cumbres que superan los 1000 msnm.




Y otra vez abajo, espectacular ver las viñas con sus hojas todas verdes, apenas vendimiadas hace unas semanas, y nieve en la sierra. Estampas inéditas en las, al menos, últimas, bastantes décadas.


La meteorología es una ciencia de lo más complicada. Nunca podemos dar por hecho que tal o cual fenómeno no se haya producido antes (si no se disponen de datos) o se vaya a repetir, pero este ha sido tremendamente inusual.


miércoles, 12 de septiembre de 2018

El otoño ya avisa de su llegada en la Sierra de Calatrava

Este está siendo un año muy distinto a los anteriores. En muchos aspectos. Pero ciñéndonos a la temática de este blog, en lo meteorológico. Año húmedo con un verano que empezó tarde y que parece que quiere acabar pronto. Aun no lo ha hecho, pero gracias a las generosas tormentas que, ya desde mediados de agosto, hasta ahora, y los sucesivos refrescones que hemos tenido, el otoño empieza a asomarse tímidamente en el campo. En la Sierra de Calatrava de Aldea del Rey.

Así, por la floración de la quitameriendas, colchicum sp, así llamada por que su aparición coincidía con el fin del verano, cuando ya no era posible merendar en el campo. Hay años que no aparece hasta final de septiembre, pero este, ya las tenemos en su primera semana:


Por los tonos dorados que empiezan a adquirir las hojas del Arce de Montpellier. Ahora solo ligeros, ya avanzado el otoño será un vivo y espectacular color rojo:


Por la maduración de muchos frutos del monte. Como escaramujos, espárragos trigueros, bellotas, en este caso de coscoja, etc:




Por los charcos que perduran en los caminos de la sierra tras las tormentas, acompañados, si nos fijáramos bien, de las primera hierba verde que tímidamente asoma bajo el espeso pasto en las zonas mas frescas o donde más llovió:





Hierba, o más bien cereal, que ha nacido y crecido con profusión allí donde las tormentas han impactado con más fuerza. De hecho, hay zonas que están como estaria el campo en fechas mucho más adelantadas, proporcionando un inesperado placer a ganado y ganaderos, que se encuentran los rastrojos llenos de comida:



Y es que tormentas como estas:




entre agosto y septiembre, lo que va de él, en ciertos lugares han dejado cantidades inéditas en los últimos tiempo, superiores a los 70-80 litros/m2. Solo una tormenta dejó 60-70 l/m2 en lugares del término municipal cercanos al casco urbano, incluso se habla que más en zonas muy puntuales, provocando inundaciones y cortes de caminos.

Y en la casi totalidad del término, ha caido la suficiente agua y la temperatura ha bajado lo suficiente, como para que ya se haya iniciado otro acontecimiento anunciador del otoño. La berrea del ciervo en la Sierra de Calatrava. Los grandes machos comienzan a salir de las manchas de monte mediterráneo como estas:



Para "poner en orden", con sus bramidos y con su presencia, a machos más pequeños, que se se intentaban aprovechar de las hembras en su ausencia. Cuando el rival no se amedrante con ello, tendrán que medir sus fuerzas directamente.



Y todo bajo la mirada afilada del buitre, mucho mejor que la nuestra:



Aunque desde luego al verano como tal aun le queda, esperemos que el otoño poco a poco se vaya asentando. Y aun mejor, si es mucho a mucho.

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