Reconozco que últimamente me he dedicado a fotografías un tanto atípicas, por los lugares o por los protagonistas que en ellas salían. Y tenemos minas inagotables que explotar. Quizá sea que a mi casi todo me parece bonito, pero a donde miro, veo una gran postal que recordar. Esta tarde, en un simple paseo por el camino del rio, estas son unas pequeñas muestras de lo que me ha parecido que merecía la pena recordar.
Desde árboles solitarios:
Los impresionantes colores de los viñedos en el otoño:
O los carrizos del arroyo del Diezgo contra las ultimas luces del sol
Paisajes bonitos, y de casi todos conocidos. Aquí están, solo si los quieres apreciar.
Saludos